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Con la palabras podemos exaltar o
difamar. Con la palabra podemos construir o destruir.
Las palabras que
repetimos constantemente tiene el poder de transformarse en hechos o de
atraer las cosas. Cuantas veces no has dicho algo y tu te has
sorprendido cuando has visto que las cosas pasan.
La palabra no solo
tiene poder con otras personas, el mayor poder lo tiene con nosotros
mismos. Si nos repetimos constantemente que somos inteligentes y
bellos vamos a acabar creyéndolo. Si nos repetimos que somos estúpidos
y horribles nuestro inconsciente también lo acabara
creyendo.
La
palabra tiene aun un poder más grande con los niños. Si les
decimos a los niños que son malos y malcriados, estamos formando
personalidades atemorizadas, heridas y resentidas. Estos niños crecerán
sintiéndose rechazados. Si por el contrario estimulamos su mente
con palabras de amor y los hacemos sentir bienvenidos crecerán con un
sentido positivo de la vida.
¿Que
es lo hablas constantemente? ¿hablas positivamente o negativamente?
¿como hablas de los demás? ¿en términos positivos o negativos? ¿como
hablas de ti misma?
Recuerda
que lo que dices recibes.
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