| |
| -- |
Cuando nos sentimos tristes es importante escuchar a nuestro
cuerpo y encontrar y tratar las razones que producen este estado.
Te cuento algunas historias de personas que lidiaron con sus tristezas
mientras corrían.
Lina
Cuando entre a la universidad me mude a una ciudad lejana, extrañaba mucho
a mi familia y me sentía muy sola. Para olvidarme de mis penas empecé a
correr, fue instintivo, nunca antes lo había hecho. Me sentí muy bien
después de sudar y dormí bien esa noche. Desde entonces corro casi todos
los días.
Andrea
Cuando me abandonó mi novio después de varios años de noviazgo me deprimí
mucho. No sentía deseos de nada, parecía que el mundo se me había acabado.
Para que ya no me viesen llorando tanto en la casa empecé a salir a
correr. Cada día que corría me sentía mejor. Poco a poco mejore y de paso
adelgace.
Lucia
Un buen día me di cuenta que estaba sufriendo de depresión. Había estado
deprimida ya por varios meses pero no lo sabia. Fui a terapia y me
aconsejaron hacer ejercicio entre otra cosas. Salí a correr con mi perro
todos los días. Poco a poco mejore y debido al perro pude entablar
conversaciones con otros dueños de perros y hacer amistades. Correr fue la
mejor terapia, no fue la única pero me ayudo mucho y aun lo hago.
Mina
Durante la secundaria salía a correr pero al entrar a la universidad ya no
podía hacerlo. Estando casada tuve problemas matrimoniales, empecé a
correr de nuevo para salir de la casa y pelear menos con mi esposo.
Después de correr siempre me sentía mejor, un día invite a mi marido y
creo que nos ayudo a los dos a relajarnos y pelear menos.
Al hacer ejercicio nos relajamos y al hacer ejercicio intenso segregamos
hormonas que nos hacen sentir bien. Por estas y otras razones el ejercicio
ayuda en casos de tristeza y depresión, no tiene que ser correr puede ser
cualquier tipo de ejercicio.
|
|
|